domingo, 25 de octubre de 2009

Las Nubes

Mi última redacción y continuación de la del arcoiris


- Ya me enseñaste el arcoíris, ¿Qué me enseñarás hoy?
- Pues aquí, sentados bajo las nubes y claros os diré lo que representa la visión de una nube respecto al corazón humano. Mirad aquella nube y decidme que imagen representa.
- La de un noble y altivo ciervo…
- Pues noble y altiva es vuestra cuna. Desde muy jovencita habéis viajado por sitios históricos y a un único animal habéis retenido en vuestra cornea. El rey del bosque, uno de los animales más respetados que existen. Vuestra familia es a la sociedad humana lo mismo que el gran ciervo a la sociedad animal, obviamente, salvando las diferencias.
- Sólo es una coincidencia y un discurso que tenías preparado.
- ¿No os lo creéis? ¡Señor! Mirad al cielo y en concreto a la nube que está encima de ti ¿A qué te recuerda?
- A un árbol en un incendio, retorciéndose de dolor, que alza sus ramas al cielo en una última súplica de salvación.
- Lo ve retorcido porque su corazón así es. Sabido por todos es que su familia murió en un incendio y desde entonces solo hace mal y tedio. A sus ojos la nube se retuerce porque esa es la única visión que recuerda, la de su familia agonizando en un mar de fuego y dolor.
- ¿Y tú? ¿Qué es lo que ves?
- Bastantes cosas: Un corazón palpitante como el mío, que parece comida para los perros pero que aún vive porque aún hay esperanza. Aquella de allí me recuerda a dos cuerpos entrelazados como mi imaginación imagina el mío con el de cierta mujer, fundidos en un abrazo del que espero no salir jamás. Aquella otra es la torre (muy parecida a la que te mantenía alejada de mi) en la que el dios del Olimpo supremo se filtra convertido en lluvia para poseer a la joven Dánae y por último a mi frente tengo el cielo despejado e infinito, representante máximo de mi sentimiento más interno: El Amor sin más. Cualidad única de los seres humanos que va mucho más allá de lo superficial e incluso de la muerte.


escuchando: No sufriré jamás por ti (saratoga) http://www.youtube.com/watch?v=RxzbCJ-5G80


hasta otra

sábado, 10 de octubre de 2009

EL COLOR MÁS BONITO DEL ARCOIRIS

Esta es mi tercera redacción (la segunda no es digna de ser subida) en la que se puede apreciar el tema donna angelicata por encima de todos.

Esta redacción tenia que titularse el color más bonito del arcoiris, pero eso no implicaba tener que elegir un color. Solo hacer una historia que pudiese llamarse asi.

EL COLOR MÁS BONITO DEL ARCOIRIS



- ¡Oh! Luz de mis ojos, a mi me preguntas cual es el color más bello del arcoíris y yo te respondo “Todos, porque todos forman parte de ti”.
- ¿El rojo?
- Rojo como el de tus labios aún sin pintar, suaves y carnosos que me piden a gritos, que digo piden ¡Imploran! Que los muerda casi hasta que la también carmesí sangre brote de ellos como la savia brota de los arboles.
- ¿El amarillo?
- Amarillo como el de tu pelo que te cae hasta la cadera. Muchos exploradores han buscado el mítico dorado mas yo sin serlo en tu cabeza lo he encontrado. Adoro tu pelo, tanto que bebo rubia la cerveza para no olvidarlo.
- ¿El azul claro?
- Como la claridad de tus ojos a la luz del tibio sol de invierno. Dicen que el cielo no se puede juntar con la tierra, pero tú eres la excepción que confirma la regla, hija de dios predilecta, ya que en que otra si no pondría su obra más perfecta ¡Amo los trocitos de cielo que en tu iris se dibujan!
- ¿El azul oscuro?
- El mismo símil hago, mas cambiando el sol de invierno por el cielo oscuro y eterno
- ¿El violeta?
- Como la que tu vestido adorna, pendida por unos hilos que audazmente la agarran al tirante ¡Oh, quien violeta pudiera ser para tan de cerca tu dulce piel poder ver!
- ¿El naranja?
- Como el vestido al que la violeta está prendido, que se ciñe a tus curvas dejando poco a la imaginación, cuando lo llevas y te miro me corta la respiración.
- ¿Y el verde?
- Lo que en mis sueños adorna tu preciosa cabeza, los laureles que te distinguen como mi diosa. Laura te llamaré a partir de ahora. Nombre que significa la coronada de laureles.
- Bella narración me has contado, pero dime ¿Sólo sabes colores del arcoíris?
- No señora, mis dos colores favoritos son opuestos: el blanco, como tu sonrisa y el de las nubes armoniosas que me llenan cuando te tengo a mi lado y negro, que corresponde a la tormenta que dejas cuando te has marchado.


hasta la proxima!!

escuchando: Si Amaneciera (saratoga)http://www.youtube.com/watch?v=ooGZ98iLTys

jueves, 8 de octubre de 2009

redaccion de lengua 1

Como mi profesor de lengua no me deja tiempo para escribir cosas que no sean para entregarselas a él y ser calificado, he llegado a la conclusión de que escribiré aqui mis redacciones para que las telarañas no inunden mi blog

PRIMERA REDACCIÓN: MI PERDIDA INFANCIA

Cuando la espiral de mi tiempo aún estaba casi entera, mis preocupaciones se reducían a comportarme bien para poder jugar en el parque de enfrente de mi casa. En aquella época en la que con un euro era rico y podía comprar infinidad de chucherias y demás.O la odisea de ir a un sitio que se encontraba a medio kilometro. Cuando los estudios no significaban nada y hablabas de tú a tú con la persona más importante del mundo. De repente ese camino de baldosas amarillas llega a su fin y se divide en múltiples ramificaciones cada una más negra y dificil que la anterior. Mi relato se remonta a cuando esa bifurcación ya se apreciaba en el horizonte de mi vida pero no lo suficientemente cerca como para distinguirlo. Me hallaba yo leyendo tranquilamente una tarde, cuando un grito rasgó el aire. corriendo tanto como me lo permitían mis cortas piernas me asomé a la ventana más cercana y vi a una mujer dándole dinero a un hombre que la señalaba con un utensilioalargado con un agujerito en el medio. Rápidamente llegó un coche y de él bajaronunos hombres uniformados de azulmarino que golpearon e inmovilizaron al señor. Yo, en mi tierna inocencia, salí a la calle a toda prisa para solucionar el malentendido y aclarar que ese hombreestaba trabajando y que la mujer le pagaba por ello. Entonces fue cuando el policía me separó del grupo y me explicó que eso no era un trabajo, sino un atraco. Debió ser que mi cara confusa le hizo gracia pues se alzó cuan largo era (en aquella época me parecia altísimo), me puso la mano en la cabaza y la agitó, revolviendome el poco pelo que tenia y me dijo "atracar es muy malo, con el paso del tiempo lo comprenderás, no robes nunca".

Y allí me quedé yo. Reflexionando sobre la lección de moralidad que acababa de recibir y que aún no entendia. Volví a mi casa y mi madre me preguntó que adónde había ido y yo, sin ser consciente de mis palabras dije "a atracar a la calle".

Y tan tranquilo volví a mi apacible lectura sobre un robo en la calle cuyo único testigo era un niño inocenteque no era capaz de narrar adecuadamente a la policía lo que había visto.

Me rei durante bastante tiempo de la ingenuidad del niño. Y de repente un grito rasgó el aire...



Hasta aquí la de hoy, en el fin de semana subiré otra.


escuchando: Ulises (Warcry) http://www.youtube.com/watch?v=9XIyNvjC21o

sábado, 26 de septiembre de 2009

Hoy no hay guerra de Alkon

hoy no hay guerra de Alkon. No, no, no. Hoy pienso hacer una queja sobre un comportamiento que me a parecido el summun de los summunes. Por lo visto y como decia un amigo mio, en este mundo de libertad y de estados policiales todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario.

Al ser yo el protagonista de esta situación, la narración de los hechos, logicamente, serán totalmente subjetivas. Aún así, trataré de dar una versión lo más objetiva posible de lo que ocurrió.

Vayamos al tema.

La tarde estaba bastante tranquila y hacía buen tiempo, habiamos decidido ir a ver la nueva película "Malditos bastardos". Yo llevaba mi hajada mochila, la que me acompaña casi a cualquier lado y dentro de ella llevaba seis tomos de manga ( para los entendidos en el tema eran los tomos del 28 hasta el 32 de One Piece y el tomo 15 de Claymore). Como todos, yo compré mi entrada enseñando mi carnet jovén para un descuento, por lo que la suma de lo que debia pagar eran cinco euros. Al final voy a encarar al portero para que me raje la entrada y en esto que está a punto de hacerloy me dice:

- hey chaval, ¿qué llevas en la mochila?
- el contenido de mi mochila es privado - respondo yo
- Pero tengo el deber de registrartela- insiste
- Usted no tiene autoridad para registrarme - insisto yo más aún
-o me dejas o no entras

Me di la vuelta y me disponia a irme. Mis amigos vinieron corriendo hacia mi y me cerraron el paso diciendome que a dónde iba y por qué no entraba. Les explique lo ocurrido, no me entendian, porque no dejaba al hombre ver lo que llevaba en la mochila. Pero ya no era una cuestión de querer o no querer, sino una cuestión de dignidad. Había tomado un camino y debia seguirlo hasta donde me llevará, por lo tanto marché del lugar.

QUIERO MOSTRAR MI POSICIÓN DE QUE NO VOLVERÉ A ESOS CINES ESPERANDO QUE ALGUIEN SE SOLIDARICE CONMIGO Y SIGA MI EJEMPLO.

hay cines mucho mejores aunque sean un pelin más caros.

Humildemente, Kou Shun'u


hasta la próxima

escuchando: Al salir el sol (Warcry)

martes, 15 de septiembre de 2009

La guerra de Alkon: capitulo 14: El hombre de negro

Capítulo 14: El hombre de negro

Rotin observaba la pelea con interés pero cuando la balanza se inclino un segundo hacia el lado de número cinco se le encogió en corazón. Cuando este atacó sucedieron tres cosas simultáneas. La primera fue que el cielo se tornó rojo, la segunda que Stella chilló por la cercana muerte del chico al que había cogido mucho cariño y la tercera que una sombra se interpuso golpeando con los puños a las copias derrotándolas, atravesando al número cinco con su lengua y haciendo a la vez un campo de energía que evitó que las espadas cayeran.
Malherido el número cinco huyó hacia el bosque, Stella corrió a cortarle la retirada pero el hombre de la capa negra lo evitó asegurándole que él iba a morir.
Cuando despertó Raki comieron en torno a una hoguera.
-Vale- dijo la sombra- no os puedo decir mi nombre, estoy aquí para encomendaros una misión.
-¿Cuál?- pregunto Rotin.
-La de salvar al mundo. Yo he vivido mucho tiempo en el oráculo y hace dieciocho años se le dio poder a un bebé de la aldea colindante al templo. Ese niño eras tú, Raki. Tu destino está sellado desde antes de que nacieras. Dicen que siete demonios y siete ángeles volverán a Alkon a librar una guerra que arrasará el mundo solo siete guerreros que empuñen las siete armas y vistan las siete armaduras forjadas por Los Antiguos en la anterior guerra podrán restablecer el orden, o sembrar el caos eterno. Esto ya ha empezado y yo tengo un regalo que haceros.
Se acercó a Raki y sacó del interior de su túnica unos guantes de oro con remaches y pinchos por doquier, el chico pregunto que qué era eso, a lo que el hombre respondió:
-Es una de las armas legendarias, son unos guantes de oro con pinchos de adostín, el material más duro que existe, multiplica tu fuerza varias veces, podrás destruir casi cualquier cosa.
Se acercó luego a Rotin y saco dos puñales de tamaño desproporcionado
-Arin y akin, luz y oscuridad, respectivamente, según el idioma divino.
-¿Yo tengo dos armas?- preguntó Rotin mientras la soberbia embriagaba su cuerpo.
-En absoluto- respondió el hombre de negro con un atisbo de orgullo al bajarle los humos al ex-número uno- esos cuchillos poco valor tienen por separado, pero si los juntas se convierten en una doble espada.
Las unió y apareció una espada de doble filo con la empuñadura en medio. La hoja era curva y con una franja en el filo para que la sangre se escurriera y entrara aire en la herida, en definitiva, para matar más rápidamente.
-Y por último, aunque no por ello menos importante- dijo mientras se acercaba a Stella- para ti no tengo ninguna de las armas legendarias, pero tengo un regalo igual de importante, te voy a regalar la clarividencia.
La duda hizo presencia en el rostro de Stella mientras, el hombre, se iba acercando. Este cogió la cara de la chica entre sus manos y la besó en la frente. Repentinamente todo se volvió oscuro en la mente de la joven y se sumió en un profundo sueño.


Y con esto y un bizcocho hasta el dia 18 o así.

¿A qué se referirá el hombre de negro con la "clarividencia"? Y más importante aún ¿Quién es el hombre de negro?

escuchando: the wind beneath my wings (Sonata Arctica: cover de Bette Middler)

martes, 8 de septiembre de 2009

La guerra de Alkon, capitulo 13: duelo entre las cenizas

Después de la petición de Yayi y de mis largas, y por otra parte merecidas vacaciones, vuelvo con un capitulo de los humanos en el que llegan al "hogar" de Raki


Capítulo 13: Duelo entre las cenizas
Raki de sobra conocía al número uno pero Stella no. Se presentó diciendo que se llamaba Rotin y que él era el antiguo superior de Raki y del resto de La Elite. Dijo que sabía manejar muchas armas.
-¿Dónde estamos?- preguntó Stella.
-En el bosque que rodea mi aldea y protege el oráculo-Contestó inmediatamente Raki.
-Para empezar iremos al pueblo a buscar refugio, luego ya veremos- respondió Rotin.
Empezaba a hacer calor, llegaron a un claro y vieron a lo lejos una columna de humo, se temieron lo peor. Corrieron hacia el pueblo y lo encontraron bajo un manto de llamas y ceniza. Nada quedaba del antiguo poblado donde Raki se había criado. Rotem había desaparecido y el chico que allí se crió no podía creerlo toda su vida, su infancia, su familia. Todo eso había quedado reducido a polvo humeante. Raki se encaminó hacia un solar en el cual se debería haber alzado una casa, como revelaba las vigas ennegrecidas, de los ojos del muchacho brotaron sendos ríos de lagrimas al descubrir los cadáveres de unas personas pero tan quemados estaban que nadie podría haberlos reconocidos.
-Madre- murmuró Raki al ver el colgante que llevaba uno de los difuntos.- ¿Quién ha podido hacer esto?
La solución la encontraron entre los escombros de la casa donde encontraron una capa con el número cinco.
Raki sintió como brotaba la furia de su interior, como iba perdiendo el control.
De repente una voz les sobresaltó:
-¡oh! Habéis encontrado mi capa.
-¡TUUUUUU!- gritó Raki mientras su cara se desfiguraba por la rabia contenida-¿Cómo te atreves a irrumpir aquí y asesinar a esta personas inocentes?
- solo cumplía órdenes.
-Este es el final de tu mísera vida- siseó Raki invocando a Trickser.
El muchacho se abalanzó sobre su enemigo el cual agarró la espada con una mano lo que desconcertó a Raki. El quinto pronuncio unas palabras en bajo y Raki se golpeó con un árbol pero se recuperó pronto y se volvió a lanzar al ataque, pero de nuevo se le adelantaron y su rival volvió a ganarle ya que, rápido como el rayo metió su mano en la túnica y sacó un bote de sangre con la que dibujo un pentáculo en el suelo. El antiguo número siete se paró en seco ¿Qué jugada le estaría preparando su ex-compañero? Al acercarse lo pudo comprobar. De cada punta del pentáculo salió una espada que se movía por si sola era como si se enfrentara a cinco enemigos y a un hechicero de primera. Raki veía su final muy cerca las espadas ascendieron hasta la altura de las copas de los árboles más altos formando un pentágono perfecto. Mientras, número cinco hizo tres copias de él mismo que rodearon a su enemigo. Todo ocurrió en un instante
Las espadas cayeron y los hechiceros atacaron. Raki no tenia escapatoria; cuando todo estaba perdido un golpe en la nuca le hizo perder el conocimiento.


¡Qué tensión! ¿Qué pasará ahora?

la semana que viene, sin falta, más.

lunes, 1 de junio de 2009

y aqui viene la historia del angel demoniaco, el hibrido que quizas ponga a Alkon en peligro

¿será este el peligro que tendrán que encarar los elegidos?


Capítulo 12: La verdad del híbrido
Unas horas después, cuando se hubo serenado de nuevo, Ruckfyl, se sentó en un banco a meditar, de sobra sabía que su concepción no fue más que un grave error. Su padre, un poderoso ángel asesinado en el asalto al cielo hacia tres milenios, le confesó la verdad cuando yacía entre los brazos de su hijo.
La historia será contada y para ello me remontaré cinco mil años atrás. En el primer asalto al cielo.
La creación más grande de Dios ardía entre las inmortales llamas de infierno, los demonios estaban por todas partes. Toisir, padre de Ruckfyl, se hallaba rodeado junto a su pelotón. Al sentir la muerte próxima, el líder, Toisir, depuso las armas. Ordenó a su pelotón ponerse de rodillas con las manos en la cabeza y rogar por sus vidas. El jefe demoniaco surgió de entre las sombras poniendo una guadaña en el cuello del primogénito de Ruckfyl y cuando iba a hacer el giro de muñeca, Ariscora detuvo la ejecución y ordeno a los soldados que no mataran a nadie, que los llevarían como prisioneros para Gran Diablo.
A los dos días de viaje llegaron al límite del cielo y descendieron hasta el infierno donde vieron el gran palacio del demonio.
Toisir fue arrojado a una lúgubre celda, tan pequeña que apenas cabían dos cuerpos de pie. Erguido se mantuvo durante seis horas. Estaba adormilado cuando un sonido alteró la paz y por la puerta vio aparecer a la mujer que horas antes le había salvado. Desde un principio se le había antojado muy hermosa, pero ahora viéndola en la semioscuridad no pudo refrenar su deseo hacía ella. La mujer no puso pega, solo se dejó llevar. El guardián nunca pudo saber que ocurría dentro, aunque por los sonidos que a sus oídos llegaban se lo podía imaginar. Sus sospechas se confirmaron cuando su señora salió de la celda ajustándose la armadura, con los labios muy rojos, sudando y con expresión satisfecha.
-De esto ni una palabra- dijo al reparar en la presencia del guarda- sabes que puedo llegar a ser extremadamente cruel.
El hombre, con un nudo en la garganta asintió levemente.
-Bien ¿Cuál es tu nombre, soldado?
-Riya – respondió el apelado
-Muy bien Riya sabré recompensarte por tu silencio
Se marchó de allí con una sonrisa maliciosa.
A las dos noches procedieron a la ejecución de los prisioneros. Toisir notaba que el aura de cada uno de sus compañeros se extinguía.
Al día siguiente fue su turno. Era de noche cuando le llevaron al patíbulo y lo sentenciaron. Ya le iban a meter la cabeza en la guillotina cuando notó un breve instante de vacilación en el verdugo. Toisir lo aprovechó para liberarse de sus cadenas y matar a todos los presentes. Salió corriendo y se topó con otro regimiento de quince enemigos que, cuando le vieron, saltaron a por él.
-Furia divina básica: rayos celestiales.
Y unos rayos blancos hicieron que el inframundo se estremeciera.
En la otra punta de Dresmot, la capital demoniaca, una puerta de habría ante un soldado para dejar a la vista una habitación tenuemente iluminada. En su interior no había más que dos cuerpos sobre una desvencijada cama ambos desnudos en la semioscuridad, estaban dormidos.
El demonio se acerco presto a su señora y al verla desnuda sintió que el pecado de la lujuria le atrapaba. Sacudió la cabeza y se serenó para zarandear a Ariscora no sin antes fijarse en el hombre que dormía a su lado.
“Un tipo con suerte” pensó. Su rostro se desfiguró al contemplar en bajo la tenue luz a su hermano.
-Riya, ¿pero qué demonios? Sabias que yo la amaba.
Lo último casi lo grito. Tal escándalo armó que los dos durmientes se despertaron justo para ver como el guerrero levantaba su hoz de batalla. Riya abrió la boca en un intento de gritar pero en cuanto la abrió la punta de la hoz le atravesó la garganta soltando un reguero de sangre. Ariscora, que había presenciado el asesinato, miraba al artífice; este, al darse cuenta de lo que acababa de hacer saltó hacia atrás para resguardarse en el único rincón que la luz no conseguía iluminar.
-Por favor, señora, no me mate, lo hice sin querer.
-No te preocupes- dijo acercándose al cuerpo sentado del hombre-ya no me servía para nada.
Cogió el rostro del torturado diablo y le besó suavemente.
-Por cierto- dijo cuando se separaron-¿Por qué has irrumpido de esta manera en mi habitación?
-porque el preso que mi hermano custodiaba se ha escapado y creí que seria pruden…
-¿¡Qué se ha escapado!?- gritó ella- has hecho bien en venir a buscarme, ayúdame ponerme la ropa.
Él se sonrojo por tener que tocar el cuerpo desnudo de la mujer a la que amaba en secreto. Cuando acabaron se dirigieron a las celdas donde la masacre se hacía patente. Todos los cuerpos estaban destrozados, ni sus madres los hubieran reconocido. Por el pasillo contiguo vieron como el ángel corría a grandes zancadas. Le siguieron hasta las puertas del infierno donde Toisir se paró y apuntó con un dedo al chico. Pronuncio unas palabras en el idioma celestial y un agujero se abrió en el ojo derecho del demonio. Un reguero de sangre negra recorrió la cara del joven diablo y se desplomo en ese momento.
-Joder –dijo Ariscora- Ese tipo va en serio.
Toisir maldijo entre dientes y echó a correr de nuevo en dirección a la puerta.
Cuando alcanzo a tocar el umbral, suspiro aliviado. Solo tenía que empujar y de nuevo se hallaría en casa. Embistió con ahínco la pesada hoja de la puerta, pero solo consiguió hacerse daño en el hombro. Desesperado miró hacia atrás y vio como su perseguidora llegaba a la base de las escaleras. Se dio la vuelta, sacó un cuchillo de batalla que le había robado a un guardia y se atravesó la mano con él. Dibujo la cuadratura del círculo en la puerta y la golpeó con un dedo. La puerta explotó y Toisir atravesó el umbral para regresar al cielo. Unos meses después Ariscora dio a luz a una pequeña criatura maldita por ser mitad ángel mitad demonio. Con el corazón frio como el hielo dejó a su hijo en un bosque abandonado de la tierra. Por el momento la guerra había acabado pero es chico no tardaría en volver a reanimar las llamas del odio.


hasta la proxima, que volveremos con los humanos para quedarnos conellos durante bastante tiempo

escuchando: Ulises (Warcry)